viernes, 18 de marzo de 2011

PARA KROL GOBIERNA EL CARIBE. 17-02-2011

Entre ese día y el de ayer tocó BossandOver en Gruta 77.
Exito rotundo porque cuando se miran unos a otros saben lo que están sintiendo y esa chispa, o duende, como dicen los gitanos, la sienten los demás y entonces bailas al son de su música y eso es...
Pues una vez terminado el concierto, todos los trastos al S...Pace, que así se llama su coche y se suben Carolina, Ángel, Guillermo, Jorge y el que lo conduce. Saliendo a General Ricardos, antes de llegar a un semáforo, los para la policía nacional y lo pongo en minúscula porque todo el que reprime no debe tener mayúscula.
---------------------------------------------------------------------------------------------------

Los acojonan y luego llega un coche de la secreta y los acojonan más. Tú, sal y registran a Ángel y así uno por uno. Luego registran el coche y por un momento se creyeron delincuentes y si se equivocan, ¡bah!, no pasa nada, porque vestimos estos trajes y somos más que tú.
Tras hora y media de olvido, se discute dónde se va primero, pero antes se canta para aliviar los nervios.
-------------------------------------------------------------------------------------------------

Se para en casa de Guillermo, con las luces de advertencia colocadas; los que están dentro oyen gritos de PARAPARAPARA de Guillermo y Angel.
El imbecil de chófer, que se lía un cigarrillo, al oír las voces, mira por el retrovisor ve una luz y antes de que meta la primera, ve a Jorge que salta hacia delante y luego hacia atrás, como un latigazo y mira a Carolina y oye un crashpock y sale del coche gritando interiormente: calmacalmacalma.
Luego, hostias, qué miedo Carolina en casa de Guille y Angel le pone hielo en la cabeza y Jorge mirándola a los ojos y Guille hace café y al hospital.
-------------------------------------------------------------------------------------------------

Bueno, Carolina está bien y todos bien y se espera que los polis hagan controles rutinarios solo a los que les puedan matar y se espera la invención de topes de aire de seguridad invisibles para que nadie jamás se pueda chocar.

2 comentarios:

lidia-la escriba dijo...

HOLAAAAAA!!!!!!!! QUE ALEGRÍA,QUE TE HAYAS ACORDADO DE MI!!!!MUCHISIMAS GRACIAS,MI APRECIO A QUIENES SIGUIERON DESDE CASI,QUE NACIÓ,EL BLOG!!!
UN ABRAZOTE ENORME,MIL GRACIAS!
BESOSMIL
LIDIA-LA ESCRIBA

HATOROS dijo...

GRACIAS A TI POR TODO LO QUE ENSEÑAS Y ABARAZOS ENORMES

Publicar un comentario

LA PIEDRA

Cuando llegué a casa de Alberto, me dijo que le acompañara, porque la vecina palmó y, tenía que ver si se había cerrado el gas y el agua. La casa olía a soledad, a rancio de persona mayor, y en la silla donde se sentaba, a muerto, pues en esa, la encontró la muerte. Alberto me dijo que estaba sola, nadie de familia, pues igual que tú, dije, que aunque tengas a tu hija, te amenazó con irse si no le dabas dinero, y por eso la mandaste a tomar por culo. Mira si quieres algo, porque el nuevo dueño vendrá y tirará todo, pintará la casa, pondrá muebles nuevos y la alquilará. Alberto abrió los cajones y miramos en ellos. Voy a llevarme esta caja con estos libros, las imágenes de las vírgenes y la piedra, le dije. Pues invítate a una caña, añadí, porque estoy tieso; eso está hecho, dijo Alberto, y le lié un cigarrillo para él y otro para mí. La piedra la puse encima de la valla del jardín y me olvidé de ella; las vírgenes por toda la casa. Fue al hacer el huerto, cuando volví a ver la piedra, por un lado cuarzo rojo, por el otro, pegado a él, una especie de grabado en piedra, parecido a celdillas. Me fumé un canuto y con los humos, descubrí de donde salía la piedra. En el monasterio de Fuentes, abandonado tiempos ha, pegado a la pared más alta del Pirineo aragonés, habitaban cinco monjes. Ahora eremitas, que, cortándose las lenguas para jamás volver a hablar, llegaron allá para expiar sus culpas, penas dolorosas por matar al pueblo de Ics, ordenado por sus superiores. Dedicaban sus vidas a orar, cultivaban la tierra cercana al río Escrito, y aliviaban las penas de los aldeanos, que llegaban en ocasiones, para que salvaran la vida de algún niño, presa de fuertes fiebres, atender algún brazo o pierna rotos, y en general atender a los necesitados. Nadie sabía sus nombres, y poco a poco se fue creando una aldea junto al monasterio. Cosa que se supo de inmediato en el castillo del marqués, pues dejaba de ingresar sus diezmos, y sus campos dejaron de ararse. Así que envió a sus treinta mejores hombres, para traer a todos los que allí vivían. Los que no quieran venir les arrancáis las orejas, ordenó. Poco antes de que llegaran, los aldeanos lo supieron y les dijeron a los monjes: como siempre, el poder debe mandar y el pobre obedecer, y si no tienes na, buena sea la muerte. Se reunieron los cien aldeanos dentro del monasterio y con la ayuda de los monjes…Sobre los arboles unas redes, sobre la senda, unas fosas. Los guerreros del marqués, confiaban en que sería sencillo, más cayeron en las trampas y despojados de sus armas y caballos, los encadenaron en el monasterio. Lo que ocurrió después ya se sabe, el marqués llamó al duque, coleguilla de pernadas, y juntando un ejército, arrasaron el monasterio, y tras enormes pérdidas de hombres, mataron a los monjes, les cortaron las orejas a los hombres, y a las mujeres las violaron y, una de ellas, presa de dolor, arrancó la piedra que aquí veis, y de padres a hijos, llegó a las manos de la vecina, que murió junto a la casa de Alberto y, la piedra, no tiene poderes, ni falta que hace, porque es bonita y me gusta mirarla. Y como todo, fin.